
El área de Castiglion Fiorentino estuvo habitada desde la época prehistórica y protohistoria. El núcleo poblado se desarrolló en época etrusca, entre el período arcaico tardío (siglos VI-V a.C.) y el helenístico (a partir del siglo IV a.C.). Una vez que los romanos conquistaron el territorio aretino, estos organizaron la producción agrícola en forma de villas.
Durante el imperio de Augusto comienza para la Valdichiana un período de decadencia. Las poblaciones, a causa del encharcamiento del valle, se trasladaron a zonas collinares más seguras y saludables. Este fue el momento de la construcción de las iglesias rurales (pieves), situadas a lo largo de un recorrido al pie de las colinas y en el trazado viario de la Val di Chio. El pueblo aparece en los documentos con el nombre de Castiglione no antes del siglo X, cuando resulta ser feudo de los marqueses de Monte S. Maria.
En los siglos siguientes, aunque permaneciera bajo la tutela del emperador, de hecho pertenecía a la diócesis de Arezzo. La formación del Común comienza en la segunda mitad del siglo XII pero es continuamente obstaculizada por los comunes más grandes. Tras la derrota aretin de Campaldino (1289), Castiglione pasó bajo el dominio de Florencia. En 1303 fue nuevamente conquistado por los Aretinos y los Sieneses capitaneados por el podestá Uguccione della Faggiola. El obispo Guido Tarlati, convertido en señor de Arezzo y su territorio, amplió la muralla y modificó la estructura urbanística.
A la muerte del Tarlati, Castiglione Aretino volvió brevemente bajo el dominio florentino (1336-1344). En 1344 fue conquistado por los Peruginos convirtiéndose en Castiglione Perugino. En 1369 la población se rebeló contra Perugia, poniéndose bajo la protección del Estado de la Iglesia. Desde 1384 la localidad pasó definitivamente a Florencia y a partir de entonces, renombrado Castiglion Fiorentino, siguió sus destinos.
El inicio del siglo XV vio un período de crisis, debido a epidemias de peste y las consiguientes hambrunas. Durante la guerra entre Florencia y la República Sienesa, Castiglione cayó en manos de Piero Strozzi, para volver poco tiempo después bajo Florencia (1554). Al gobierno mediceo le sucedió el de los Lorena (1765), que, desecando la Valdichiana, crearon las condiciones para un fuerte incremento demográfico y cambios sociales, además de un sensible impulso a la economía. De 1774 data la reorganización administrativa del pueblo con la anexión de los comunes de Montecchio, Mammi y la Montanina.
El dominio florentino terminó en 1799, cuando en la Plaza del Mercado se levantó el árbol de la libertad. De 1800 a 1814 el pueblo fue ocupado por tropas napoleónicas. Caído el gobierno francés, en 1814 regresaron los Lorena y prosiguieron los trabajos de desecación de la Valdichiana. Posteriormente Castiglion Fiorentino siguió los destinos de Toscana y el Estado Italiano. El paso del frente bélico durante la segunda guerra mundial causó daños considerables, tanto en el centro histórico como en buena parte del territorio municipal.
La primera muralla medieval data del siglo XIII. En el siglo siguiente fue ampliada y se construyó el «muro dell’Ala», para conectar el Cassero con las murallas exteriores. Alrededor de mediados del siglo XIV los Peruginos, dueños del pueblo, realizaron ulteriores reestructuraciones. Durante el siglo XVII las torres, perdida su función defensiva, sufrieron una demolición parcial.
El acceso principal al centro histórico se realiza a través de la Porta Fiorentina, que formaba parte del circuito murario del siglo XIII. Como la vemos hoy es el resultado de una reconstrucción del siglo XIX. En el exterior una antiporta, a la izquierda de la cual se encuentran los restos de un escudo mediceo, mientras que la torre a la derecha es lo que queda de la originaria Torre degli Assi.
En el interior de la puerta se encuentra un fresco con la Madonna y un relieve que representa a S. Miguel, patrón de la ciudad.
A la izquierda las murallas giran hacia S. Francisco. En este trecho, llamado de las murallas «pisanas» por la participación de la República Pisa en la construcción, el exterior corresponde a la Explanada Garibaldi y a lo largo de todo el trecho se pueden ver restos de otras torres. Continuando hacia la actual Porta S. Giuliano, las murallas descienden para rodear el complejo eclesiástico de la Colegiata, para luego continuar hacia la Puerta Romana, reconstruida en la posguerra sobre las ruinas de la Puerta de S. Angelo del siglo XIV. Sobre esta última se encuentra un nicho con la estatua en terracota de S. Miguel.
Prosiguiendo, a las murallas están adosados varios edificios entre los cuales el antiguo hospital y el Teatro Municipal. El último trecho se reconnecta a la Porta Fiorentina.

Las recientes excavaciones arqueológicas han sacado a la luz algunos tramos de una muralla etrusca (siglo IV a.C. aprox.) constituida por grandes sillares, mientras que anteriormente se habían encontrado los restos de una puerta urbana del siglo IV a.C. Junto al Palazzo Pretorio las excavaciones en curso muestran un área sagrada, utilizada desde finales del siglo V a.C. hasta el siglo II d.C.
En el marco de las transformaciones realizadas por el Obispo Guido Tarlati, alrededor de 1325 el Cassero fue liberado de construcciones internas para ser destinado solo a fortaleza que sería posteriormente completada por los Peruginos; en la época de su dominio (1345-1368) se atribuye de hecho la apertura de la Puerta del Socorro en la parte occidental de las murallas y la construcción del Muro dell’Ala para conectar, con un pasadizo, el Cassero al circuito externo.
Precisamente los Peruginos alrededor de 1350 construyeron o elevaron el Casseretto, una especie de fortín menor dentro del más grande y parece ser de esta época también la Torre que sin embargo resulta claramente injertada sobre un zócalo anterior que debería ser contemporáneo a la parte inferior del Casseretto mismo.
Este se presenta aún hoy como una construcción de planta cuadrada de la que restan los muros perimetrales con portal de arco de medio punto y aquí, poco más allá del pozo profundísimo, hay una estrecha escalera de piedra que termina delante de un portal que es el acceso a la alta Torre.
Por una escalera de madera, hoy renovada, se sube a la cúspide pudiendo progresivamente descubrir los diversos aspectos y diferentes etapas que caracterizan la construcción: la apertura que permitía el acceso a los adarves de la Puerta del Socorro; los cuatro ventanales con arco de medio punto terminando con pequeñas aberturas cuadradas; cuatro troneras; el mecanismo del reloj del siglo XVIII de pesas.
En la parte superior de la torre, donde aún hoy son visibles los restos de las ménsulas que sostenían los balcones y el adaraje, se alza un campanario de vela con vano de medio punto en el cual, en 1804, fue colocada la gran campana «Calfurnia» que hoy toca las horas mediante un martillo eléctrico para evitar que las oscilaciones comprometan la estabilidad de la estructura.
Durante el siglo XI se desarrolla aquí el primer núcleo de Castiglione. En la época del dominio de los Tarlati, primeras décadas del siglo XIV, el área fue habilitada como verdadera fortaleza con la construcción del Casseretto en 1367 y del pozo en 1368. Los Peruginos reconectaron el Casseretto al circuito externo de las murallas, a través del llamado «muro dell’Ala».
Posteriormente el área se convirtió en propiedad de la República Florentina, que en 1421 la vendió a los Castiglioneses. En el siglo XVI las monjas de S. Girolamo utilizaron una parte para hacer su convento. En el siglo XIX algunas estructuras fueron transformadas en cárceles y en 1845 fueron demolidas la rastra y el puente levadizo sobre la puerta de levante.
El palacio fue construido alrededor de mediados del siglo XV sobre un antiguo edificio de época medieval, para ser destinado a tribunal y cárceles. Actualmente, tras trabajos de restauración, es sede de la Biblioteca Municipal, mientras que en las salas de la planta baja son visibles los materiales encontrados durante las excavaciones en la Explanada. Entre estos destaca una sima frontal, decorada con lirios y pétalos de rosa y con antefijas de terracota policroma en forma de cabeza de león. También se exponen hallazgos etruscos y romanos encontrados en los alrededores de Castiglion Fiorentino. Es posible visitar estas salas a través de la Pinacoteca.
La Pinacoteca, además de los locales destinados a sede expositiva, comprende la Iglesia de S. Angelo. Desde el siglo XII hay noticias de una capilla dedicada a S. Angelo. La iglesia fue construida en formas románicas entre 1229 y 1239. En 1532 fue cedida en uso a las monjas de S. Girolamo.
De esta época datan notables modificaciones: fue invertida la orientación original de la iglesia, de modo que el portal original fue cerrado y la entrada fue trasladada al lado meridional; en la primitiva parte absidal fue construido el «Coro de las Monjas». Tras las supresiones leopoldinas de conventos (1785) la iglesia ha sufrido los más diversos usos: hospital, bodega, taller de trabajo.
En su interior se pueden admirar una Cruz pintada de Escuela umbra (segunda mitad siglo XIII), dos Tablas de Jacopo del Sellaio (segunda mitad del siglo XV), la Virgen con el Niño y Santos de Giorgio Vasari. Desde la iglesia se pasa luego a la sala donde se custodian valiosas obras de orfebrería. Entre estas el Relicario de S. Úrsula del siglo XIV, una Estauroteca (finales siglo XII – inicios siglo XIII) y una Cruz Santa (1260 aprox.). Desde esta sala, mediante una escalera, se desciende a la cripta de S. Angelo.
Volviendo a la entrada se sube al primer apartamento, donde en el gran salón se exponen: una Cruz pintada (inicios del siglo XIII), un S. Francisco (siglo XIII) de Margarito d’Arezzo, una Madonna con el Niño (1328 aprox.) de Taddeo Gaddi, tablas de Escuela sienesa, los Estigmas de S. Francisco (1486) y el S. Miguel (1480 aprox.) de Bartolomeo della Gatta, una Madonna con el Niño y S. Juanito (mediados siglo XVI) del Taller de Michele di Ridolfo del Ghirlandaio, una Madonna con el Niño y S. Ana (primera mitad siglo XVI) del Papacello, el Éxtasis de S. Teresa (1723) de Gian Domenico Ferretti.
En la vitrina al centro del salón se custodian algunos Relicarios y objetos de orfebrería del siglo XIII al XVI. El apartamento superior está ocupado por la Saleta de la Torre, con escudos y lápidas encontradas en el área del Cassero, que ofrece una hermosa vista del Valle di Chio.

La construcción de nueve arcos data de 1513, en el marco de la reconstrucción de toda la plaza principal. La tradicional atribución al Vasari se justifica por los trabajos de restauración ejecutados entre 1560 y 1570, período en el que fue colocado el escudo mediceo. En 1773, por razones estáticas, fueron tabicados los tres arcos sobre el Val di Chio, reabiertos luego en 1922.
La Iglesia de San Francisco fue construida por los Frailes Franciscanos sobre una iglesia anterior, a partir de 1256. La fachada en arenisca es la original: sobre el portal hay un relieve en terracota que representa a S. Francisco, obra del castiglionés Antonio Brogi (1946). El planteamiento arquitectónico interno tiene la simplicidad típica de la arquitectura de las Órdenes Mendicantes.
En las paredes se señalan:
Construido en el curso del siglo XVII en orden toscano, sobre un claustro anterior del siglo XIII, tiene forma rectangular. La planta baja está compuesta de arcos de medio punto y bóvedas de crucería, mientras que el loggiato del apartamento superior está formado por columnas que sostienen la cornisa. Los frescos de las lunetas, muy dañados, son de Pelliccioni da Colle y representan escenas de la Vida de S. Francisco (1627).
¿Qué tiempo hace en Castiglion Fiorentino? A continuación se muestran las temperaturas y previsiones meteorológicas en Castiglion Fiorentino durante los próximos días.
Para ver todos los alojamientos y reservar su propio en Castiglion Fiorentino utilice el formulario a continuación, ingresando las fechas de su estancia.