
Para la mayoría de los turistas, una visita a Florencia comienza y termina en su centro histórico. No hay nada extraño en ello, de hecho los días en Florencia nunca parecen ser suficientes; pero si decidís salir de la capital, os encontraréis ante numerosas bellezas tanto naturales como culturales. Aventuraos, por ejemplo, hasta el Mugello, donde podréis visitar pueblos espléndidos y paisajes de ensueño: os recomendamos alojarse en Scarperia o en Borgo San Lorenzo, para disfrutar al máximo de la vida tranquila y el aire puro que se respira en estas tierras.
Al sur de Florencia nos encontramos en la puerta del Chianti, una de las zonas de la Toscana más renombradas, gracias a sus hermosos paisajes de colinas, pero también a los excelentes vinos que se producen. Partid desde Impruneta y aventuraos hasta Greve in Chianti, después de la cual termina la provincia de Florencia y comienza la de Siena.
Igualmente interesantes son los paisajes del Val D’Elsa, también dividido entre las provincias de Florencia y Siena. Merece la pena detenerse para visitar Certaldo, Montaione y Castelfiorentino, adentrándose luego en la zona de Empoli, donde el destino imprescindible es Vinci, donde nació y vivió Leonardo, una de las mentes más geniales de la historia de nuestro país.
Finalmente, la excursión de un día más cómoda y fácil desde Florencia es la de Fiesole, ubicada en la colina inmediatamente al norte del centro histórico. Es una pequeña ciudad que merece una visita, tanto por las bellezas arquitectónicas que ofrece, como por la maravillosa vista de toda la ciudad que se domina desde lo alto.




























