
La cocina toscana, apreciada en todo el mundo por la refinada elaboración de sus platos rebosantes de ingredientes genuinos y sabrosos, es una expresión típica de la dieta mediterránea, considerada una de las más sanas y deliciosas.
Aceite, pasta, pescado fresco y carnes de primera calidad. Con pocos ingredientes naturales, los hábiles chefs de los restaurantes toscanos consiguen crear platos excepcionales.
Sin mencionar vinos como el famoso Brunello di Montalcino, que hoy en día son reconocidos a nivel mundial como sinónimo de la alta calidad del producto.
Toscana se encuentra entre las regiones italianas más importantes para la recolección de trufas, especialmente en lo que respecta a la trufa blanca, que desde el punto de vista gastronómico resulta ser la más preciada entre las variedades comestibles.
Además espárragos silvestres, hierbas silvestres. En los últimos años, el redescubrimiento de los platos tradicionales y sencillos elaborados con productos simples ha revitalizado el aprecio por las recetas de antaño (pappa col pomodoro, pancotto, ribollita, purés de verdura), todo preparado con aceite de oliva virgen extra adquirido en los molinos locales, que desempeña el papel de soberano protagonista en la receta de estos platos.






