
Pocas regiones de Italia pueden presumir de un legado artístico tan profundo y arraigado en el territorio y en la cultura popular como la Toscana. Tierra de sorprendentes multiplicidades artísticas, históricas, culturales y monumentales, se abre a la admirada exploración de sus innumerables visitantes con la conciencia de haber sido un faro de civilización en Occidente cristiano.
Los innumerables testimonios de arte narran una historia tan articulada como única, iniciada en los albores de la civilización y continuada sin solución de continuidad hasta nuestros días. Un viaje por la Toscana conserva todavía hoy el fascinante encanto que acompañaba a los viajeros del Grand Tour.
Quien se acerque por primera vez a esta región no podrá sino quedar impactado por la simbiosis natural entre paisaje y cultura, entre historia y arquitectura, entre dimensión urbana y rural. Cuna de la civilización italiana y uno de los mayores crisoles de la cultura europea, la Toscana ha sido cantera de extraordinaria producción artística, que dictó los tiempos y modos en el escenario continental. Basta pensar en la universalidad de la lección renacentista, que partió desde Florencia gracias al genio de sus extraordinarios intérpretes y se difundió a nivel europeo.
Un recorrido por el arte toscano comienza con los asentamientos rupestres de Cetona, las estatuas estelas de Lunigiana y las antiguas civilizaciones de la Isla de Elba, para continuar con las necrópolis etruscas, los signos del pasado romano, los testimonios medievales, la floración del Gótico, la explosión del Renacimiento, la riqueza del Barroco, los Macchiaioli y las expresiones artísticas más contemporáneas.

El mar de la Toscana sabe ser muchas cosas a la vez. Quien busque largos kilómetros de playa entre relajación y sofisticación encontrará su dimensión ideal en la Versilia, costa célebre y enmarcada por el arco de los Alpes Apuanos. No lejos de la Torre de Pisa se abren nuevas extensiones de arena, pinares y el Parque Natural de San Rossore, donde la naturaleza dicta las reglas.
Las ensenadas de la Costa de los Etruscos reservan vistas de gran belleza, así como las islas del Archipiélago Toscano, con su vegetación salvaje y el agua azul que envuelve escollos y calas. El Argentario cierra el cuadro con el verde intenso e incontaminado de la Maremma que se desvanece en el azul cristalino, entre sitios de origen etrusco y puertos de encanto exclusivo.

La montaña toscana es un viaje entre colores y emociones. Los Alpes Apuanos ofrecen un paisaje único, entre catedrales de mármol, grutas y castillos de Lunigiana. El blanco deslumbrante de las canteras contrasta con el verde valle selvático de la Garfagnana, mientras que los bosques sagrados del Casentino, con sus monasterios y ermitas, llaman a quienes buscan recogimiento y espiritualidad.
El Mugello seduce con su atmósfera aristocrática e intemporal, el Monte Amiata con sus corzo, venados y gamos. En invierno las selvas del Abetone se transforman en pistas para los aficionados al esquí. Por todas partes, kilómetros de senderos para trekking y mountain bike, pero también espacios de pura contemplación y descanso absoluto.

La Toscana es la región más termal de Italia. Numerosos manantiales de aguas ricas en elementos naturales ya eran conocidos en la época del emperador Augusto; otros fueron frecuentados por Matilde de Canossa, Santa Catalina de Siena, Pirandello y Verdi. Las termas toscanas son hoy los nuevos templos de la salud, donde a la belleza natural de los lugares se suman estructuras renovadas, piscinas naturales, grutas y cascadas de agua caliente para recuperar el equilibrio entre forma física y bienestar interior.

Suaves colinas, campos cromáticos, rústicas masías y cipreses: así el paisaje toscano ha conquistado el mundo. Pero la naturaleza de esta región va mucho más allá de la imagen icónica. Cimas nevadas, estanques y lagunas, maquis mediterráneo que roza el mar, bosques profundos y una campiña aún marcada por la milenaria práctica del cultivo mixto componen un mosaico de gran variedad.
El sistema de áreas naturales protegidas comprende parques nacionales, reservas estatales y marinas, zonas húmedas de importancia internacional, parques regionales y provinciales. En aplicación de la directiva comunitaria «Hábitat», se han identificado 120 sitios de importancia comunitaria y 30 zonas de protección especial, todos ellos parte integral de la Red europea Natura 2000.
La Toscana ha sido siempre protagonista en la organización de congresos y convenciones, gracias a una red de servicios distribuida en todo el territorio y a la profesionalidad de los operadores del sector. Palacios históricos, teatros e instalaciones modernas acogen grandes congresos internacionales así como seminarios, encuentros de trabajo y eventos incentive. Las Agencias de Turismo y los Convention Bureau de la Toscana están disponibles para proporcionar asistencia técnica y logística en la planificación de todo tipo de eventos.

















