
Entre las ciudades de arte de la Toscana Lucca suele quedarse un poco relegada por los turistas, que se sienten atraídos principalmente por los tres destinos más famosos: Pisa, Florencia e Siena.
¿Pero habéis echado un vistazo a la mapa de la Toscana? Lucca está muy cerca de Pisa, es más barata y menos concurrida: es una base ideal para combinar ambas ciudades en unas vacaciones únicas y emocionantes. A decir verdad, podríais pasar un fin de semana entero en Lucca.
Su centro histórico es una joya encerrada dentro de una muralla renacentista perfectamente conservada que se puede recorrer a pie y en bicicleta. La vuelta a las murallas es solo el comienzo de una exploración gratificante: os esperan numerosas sorpresas, como una plaza sin accesos, un jardín en la cima de una torre y la casa natal de uno de los más célebres compositores italianos.
Lucca es un lugar para ver pero también para vivir. Está llena de bares y locales típicos y cuenta con un completo calendario anual de eventos; los eventos destacados son el Lucca Summer Festival, con conciertos de artistas italianos e internacionales, y Lucca Comics & Games, la feria de cómics más importante de Italia.
La gastronomía típica es otro buen motivo para venir aquí. No abandonéis Lucca sin haber probado el buccellato, el dulce típico local… ¡y no lo confundáis con el homónimo siciliano!
Dentro y fuera de las murallas de Lucca hay una gran cantidad de cosas que ver. ¡Tomad todo el tiempo que necesitéis, la Toscana se disfruta mejor si se visita lentamente!

La muralla que rodea el centro histórico de Lucca es la atracción principal de la ciudad. Se les llama murallas medievales, pero sería más correcto definirlas como renacentistas, ya que fueron construidas desde principios del siglo XVI hasta mediados del siglo XVII.
Se trata de la única muralla con propósito defensivo construida en la era moderna que ha llegado intacta hasta nuestros días: una obra maestra de arquitectura y urbanismo que sigue despertando admiración.
Los números son impresionantes: tienen una longitud total de 4 km, una altura de 12 y un ancho de 30 metros. A lo largo de su larga historia, el único enemigo del que defendieron la ciudad fue la crecida del río Serchio en 1812.
No os las imaginéis como las típicas murallas austeras que rodean un castillo medieval. Las murallas de Lucca son una hermosa avenida arbolada que se puede recorrer a pie, corriendo o en bicicleta y a menudo se convierte en la ubicación de eventos al aire libre.
A lo largo del camino encontraréis las puertas de acceso a la ciudad y las troneras.

La plaza más hermosa de Lucca es la céntrica Piazza dell’Anfiteatro, llamada así porque se encuentra en el lugar ocupado en la época romana por un anfiteatro y retoma parcialmente su antiguo trazado: esto explica su particular forma elíptica.
Otra peculiaridad es que se trata de una plaza cerrada: no hay calles que desemboquen en la plaza, se accede a ella a través de cuatro pequeñas puertas abovedadas.
El aspecto actual de la plaza se remonta al siglo XIX y fue diseñado por el arquitecto lucchese Lorenzo Nottolini; para apreciar su perfecta armonía, colocaos en el centro de la plaza. Vale la pena también entrar a echar un vistazo en las tiendas que dan a la plaza porque algunas de ellas conservan en su interior restos de antiguas construcciones romanas.
Piazza dell’Anfiteatro es el corazón de la vida ciudadana: frecuentada de día y de noche, a menudo se anima con conciertos y eventos.

La Torre dei Guinigi es una de las pocas torres que se conservan en Lucca y una de las dos que se pueden visitar. Es una torre cuadrada de ladrillo rojo construida en el siglo XIV por iniciativa de una rica familia de mercaderes luccheses.
No sería muy diferente de otras torres medievales si no fuera por su peculiaridad: un jardín en la azotea construido en su cima. Decid la verdad, ¿cuándo habéis visto alguna vez árboles grandes creciendo en la cima de una torre?
Desde la cima de la Torre dei Guinigi, refrescados por la sombra de las encinas centenarias del jardín en la azotea, podréis admirar una vista que se extiende desde la ciudad hasta las colinas de los alrededores. La torre tiene 44,25 metros de altura y para llegar a la cima hay que subir 230 escalones.
La otra torre visitable en Lucca es la Torre delle Ore, que supera en altura a la de los Guinigi en aproximadamente seis metros. Se trata de una torre cívica equipada con una campana y un reloj que aún funciona gracias a un mecanismo de carga manual.
El primer reloj se remonta a 1390, el que admiramos hoy fue realizado por relojeros luccheses e instalado en la segunda mitad del siglo XVIII. Podréis verlo subiendo a la cima de la torre: en este caso hay que subir 207 escalones.
La torre se encuentra en la esquina entre via dell’Arancio y via Filungo, la calle comercial de la ciudad. Después de admirar Lucca desde la cima de la torre, podéis daros un bonito paseo mirando los escaparates de las tiendas.

La ubicación en una plaza homónima de pequeñas dimensiones y la presencia de otros edificios adosados a su estructura podrían disminuir ante los ojos de los visitantes la importancia del Duomo de Lucca, dedicado a San Martino.
Pero basta con echar un rápido vistazo a los detalles arquitectónicos y a la impresionante cantidad de obras de arte contenidas en su interior para entender que se trata de un edificio de gran valor histórico, artístico y religioso, comparable al de otras famosas catedrales de Italia.
El núcleo original del Duomo de Lucca fue construido en el siglo IV d.C. por orden de San Frediano, obispo de la ciudad. Las primeras modificaciones ocurrieron ya en el siglo XI, pero el aspecto que hoy podemos admirar se debe a modificaciones realizadas entre el siglo XIV y el XVII.
La fachada polícroma se inspira en la de Pisa, pero se distingue por algunos elementos típicos del estilo lucchese; es ligeramente asimétrica porque tuvo que adaptarse a un campanario preexistente.
El interior de la iglesia es una explosión de obras de arte. Las más citadas en las guías turísticas son el antiguo Crucifijo del Volto Santo, el Monumento Funerario de Ilaria del Carretto realizado por Jacopo della Quercia y la Última Cena pintada por Tintoretto.
Es posible subir a la cima del campanario para admirar una vista panorámica de Lucca; después de visitar la iglesia podéis echar un vistazo al cercano Museo del Duomo dedicado al arte sacro.

Piazza dell’Anfiteatro no es la única plaza hermosa en la que os encontraréis mientras exploráis el centro histórico de Lucca.
La plaza más grande de Lucca es Piazza Napoleone6, dedicada a la hermana del emperador francés. No puede competir en belleza con la plaza más famosa, pero es igualmente rica en historia y es otro lugar importantísimo de encuentro para los luccheses. Aquí se celebran los conciertos principales del Summer Festival.
También vale la pena señalar Piazza San Michele7 e Piazza San Frediano8, sobre las que se alzan las iglesias del mismo nombre.
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Giacomo Puccini, célebre autor de óperas que han hecho historia en la lírica italiana como Turandot y Manon Lescaut, nació en Lucca el 22 de diciembre de 1858.
La casa donde el gran compositor vio la luz y pasó su infancia y adolescencia es hoy un museo enteramente dedicado a él. La casa fue vendida en un momento de dificultades económicas y recomprada por Giacomo en los años del éxito; desde entonces ha permanecido en poder de sus descendientes hasta su transformación en museo gestionado por una fundación.
En el interior de la Casa-museo Giacomo Puccini podréis ver muebles originales de la época, documentos históricos y partituras. Los piezas más interesantes son sin embargo los objetos personales del Maestro y en particular el piano que utilizó para componer sus obras maestras.
En la plaza donde se encuentra la casa es posible ver un monumento de bronce que retrata a Puccini realizado por Vito Tongiani.
Si sois aficionados a la pintura o a la historia local no os perdáis el Museo Nacional de Villa Guinigi: la visita es un viaje a través de la historia y la cultura figurativa de la ciudad.
La sede es un majestuoso palacio de ladrillo rojo de estilo gótico tardío que fue la residencia de Paolo Guinigi, señor de Lucca de 1400 a 1430. Se encuentra justo fuera de las murallas.
En la exposición encontraréis obras de arte realizadas por artistas luccheses y artistas internacionales que han residido en Lucca, así como artefactos arqueológicos encontrados en la zona. La exposición sigue un orden cronológico.
Otra importante colección de cuadros y otro magnífico ejemplo de residencia señorial es el Museo Nacional de Palazzo Mansi.
La sede es un elegante palacio del siglo XVII que perteneció a una adinerada familia de mercaderes, enriquecido con frescos, tapices de Bruselas y muebles de valor que aún podemos admirar hoy en día.
La colección del museo comprende cuadros de artistas italianos e internacionales del siglo XVI al XVIII; aproximadamente ochenta de estos cuadros fueron donados a la ciudad por el gran duque Pedro Leopoldo.
También hay una sección dedicada a la manufactura textil que incluye un taller y una exposición de telares del siglo XIX.
Un oasis verde al pie de las murallas renacentistas de Lucca, en la parte suroriental de la ciudad, es el Jardín Botánico, un amplio jardín creado en 1820 que cuenta con una rica colección de árboles, plantas y flores.
Las atracciones principales son la Montagnola dedicada a la flora autóctona de las montañas de los alrededores de Lucca, el Arboreto con árboles centenarios y una magnífica colección de camelias y rododendros.
Dejadas atrás las atmósferas medievales y renacentistas del centro de Lucca os espera a dos pasos de las murallas una joya barroca: Palazzo Pfanner, un suntuoso edificio del siglo XVII construido —¡cómo no!— por una rica familia de mercaderes.
El palacio fue ampliado y embellecido por los propietarios posteriores, que habiendo obtenido recientemente el título nobiliario querían ostentar su riqueza y prestigio. En el siglo XIX fue adquirido por Felix Pfanner, un productor de cerveza de origen austro-alemán.
El palacio es hoy propiedad de sus descendientes y está abierto al público para visitas guiadas y eventos. Las áreas visitables incluyen el salón central, otras salas interiores y el jardín monumental.
Los alrededores de Lucca ofrecen la posibilidad de realizar hermosos paseos o excursiones en bicicleta en plena naturaleza. La mejor zona para actividades al aire libre es el Parque Fluvial del Serchio, un área de gran valor natural que se extiende desde Monte San Quirico y la localidad de Palazzaccio hasta Sant’Anna.
Dentro del parque es posible seguir tres itinerarios temáticos diferentes: ruta del agua, ruta naturalística y ruta histórica.
En el siguiente mapa puedes ver la ubicación de los principales lugares de interés de este artículo.
La zona más fascinante para alojarse en Lucca es sin duda el centro histórico. Reservar un hotel o un b&b en el centro os permite estar a dos pasos de todas las principales atracciones y tener al alcance una gran cantidad de restaurantes y locales para pasar la noche.
Pero tened cuidado si viajáis en coche: el centro es zona de tráfico limitado y hay muy pocas plazas de aparcamiento. Tened la precaución de preguntar a la estructura que habéis elegido si estáis autorizados a entrar con vuestro vehículo y si disponen de aparcamiento. Si no es así, dejad el coche fuera de las murallas o reservad un hotel en los alrededores del centro.
Otra advertencia importante se refiere al período de vuestras vacaciones. Si deseáis visitar Lucca en las épocas del festival de cómics y del Summer Festival es necesario reservar con mucha antelación, preferiblemente con varios meses de anticipación. Os parecerá exagerado, pero tened en cuenta que durante estos dos populares eventos los alojamientos siempre registran completo.
Alojarse en los alrededores de Lucca en lugar de en el centro amplía la selección de estructuras. Además de hoteles, apartamentos y bed and breakfast encontraréis también hermosas casas rurales, agroturismos y hoteles de lujo con spa inmersos en la naturaleza. Las mejores estructuras disponen de piscina.
Lucca goza de una posición estratégica en la red de carreteras de la Toscana, lo que facilita su acceso desde múltiples direcciones.
Para llegar a Lucca en coche, las autopistas principales son la A11 Florencia-Mar y la A12 Génova-Pisa, desde donde se accede mediante un ramal que conduce directamente a la ciudad. Los peajes de Lucca Este y Lucca Oeste se encuentran a pocos kilómetros del centro.
Llegar a Lucca en transporte público es posible, aunque requiere cierta planificación y paciencia: casi con seguridad tendrás que hacer al menos un trasbordo.
La estación de ferrocarril de Lucca se ubica junto al casco histórico y es servida principalmente por trenes regionales hacia Pisa, desde donde puedes cambiar para ir a Florencia o a otros destinos.
El autobús puede ser una solución más práctica, ya que hay conexiones directas con Florencia y otros importantes puntos de la Toscana; también existen algunos autobuses de larga distancia que permiten llegar a Lucca desde otras regiones. La estación de autobuses de Lucca está en el centro.
El aeropuerto más cercano a Lucca es el de Pisa, a unos veinte kilómetros de distancia y fácilmente accesible. Es un hub importante para las compañías de bajo coste, por lo que es bastante frecuente encontrar vuelos económicos.
¿Qué tiempo hace en Lucca? A continuación se muestran las temperaturas y previsiones meteorológicas en Lucca durante los próximos días.
Lucca es un municipio de la Toscana, capital de la provincia homónima. Se encuentra en la Toscana noroeste, a solo 20 km de Pisa, aproximadamente 75 km de Florencia y 150 de Siena.